Muy habituales en el sector de la construcción, las prelosas (también conocidas por el nombre de losas de filigrana o losas semiacabadas) son elementos prefabricados de carácter superficial, que están compuestos por una lámina inferior hecha de hormigón cuyo espesor es constante. La prelosa, además, posee nervios metálicos en dirección longitudinal y a lo largo de toda la estructura.
Para qué sirven, caracterÃsticas y tipos de prelosas
Dentro del mundo de la construcción, las prelosas, junto con el muro doble, son empleadas para crear estructuras monolÃtcas. Tratan de apoyar el encofrado sobre la superficie en cuestión para más tarde ser hormigonado. Además, gracias a su reducido peso es posible utilizar grúas de menor carga para colocarla.
Algunas de sus caracterÃsticas más destacadas son:
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- Son altamente resistentes a altas temperaturas como el fuego y también a bajas, en zonas de mucho frÃo.
- Poseen una importante capacidad para soportar cargas elevadas.
- Tienen una ejecución especialmente rápida, por lo que ayuda a ahorrar tiempo.
- Permiten ser combinadas con jácenas armadas (viga maestra utilizada para salvar la distancia entre dos apoyos).
- Dispone del llamado marcado CE (proceso a través del que el fabricante o importador informa tanto a los usuarios como a las autoridades competentes sobre el cumplimiento de la legislación obligatoria de los elementos comercializados que correspondan en materia de requisitos esenciales).
- Ayuda a ahorrar dinero en materiales como por ejemplo el hormigón.
Orientadas a formar parte de forjados estructurales y lugares en los que sea necesario soportar cargas importantes, las prelosas pueden ser de distintos tipos, entre los que se pueden encontrar:
- Prelosa colaborante. Su armado ayuda a soportar los esfuerzos finales a los que está expuesta la losa.
- Prelosa de enconfrado perdido. Su función simplemente se centra en hacer de encofrado. Una vez ejecutado el trabajo con la losa, dicho encofrado se perderá.
- Prelosa semiresistente. En obra, este tipo de prelosa debe ser sostenida de manera provisional con armazones. Es decir, lo que se conoce en construcción como apeada.
- Prelosa autoportante. Al contrario de lo que sucede con las de tipo semirresistente, esta clase de prelosas no es necesario que sean apeadas.
- Prelosa de celosÃa. Esta clase emplea una serie de armaduras de celosÃa (estructura reticular de barras rectas conectadas entre sà en nodos) a modo de componente rigidizador.
- Prelosa de nervios. A través de varios nervios longitudinales se le consigue dar rigidez al elemento en cuestión.
Mucho más avanzadas que las clásicas viguetas o bovedillas, las prelosas suponen para los profesionales de la construcción un elemento muy ventajoso, ya que no solo ahorra dinero a las empresas en materiales, sino que ayuda a agilizar el proceso de obra y también a convertir las estructuras en unas mucho más resistentes y duraderas.
